En 1838, con 25 años de edad, fundó la organización secreta “La Trinitaria” con el fin de forjar una Nación libre e independiente de toda dominación extranjera y/o de persona alguna. Bajo el lema “Dios, Patria y Libertad”, Juan Pablo Duarte lideró un grupo de valientes patriotas en contra de una tiranía brutal, hasta instaurar la República Dominicana el 27 de Febrero de 1844. Pero, la historia dominicana ha sido determinada por luchas de intereses particulares desde su fundación. Este 26 de Enero, día del nacimiento del Padre de la Patria dominicana, nos preguntamos: ¿qué podemos aprender de Duarte y sus ideales para alcanzar una sociedad verdaderamente libre? El “Proyecto de Ley Fundamental” o Constitución de Duarte refleja las ideas políticas más acabadas del Prócer.
Los ideales duartianos giran alrededor de los derechos inalienables con los cuales todos nacemos, otorgados por nuestro Creador: derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad privada. En el Proyecto de Duarte, se lee: “La ley, salvo las restricciones de derecho, debe ser conservadora y protectora de la vida, libertad, honor y propiedades del individuo.” Duarte entendía que cuando se otorga poderes ilimitados al ser humano se crean privilegios excesivos y se abusa del poder. El Prócer indica que ni la propia ley puede violentar los derechos individuales: “Ningún poder de la tierra es ilimitado,..., ni el de la ley tampoco”. También, “Todo poder dominicano está y deberá estar siempre limitado por la ley y esta por la justicia...” Finalmente, “En lo que no están de acuerdo nuestros libertos es en lo del amo que quieren imponerles al pueblo,” al referirse a regímenes extranjeros y/o autoritarios.
Como libertario que era, Duarte entendía que el gobierno debía ser responsable y limitado en su intervención en la vida pública: “Puesto que el gobierno se establece para bien general de la asociación y de los asociados,..., es responsable en cuanto a sus actos.” Con la visión de que el Estado debe ser un instrumento de la comunidad y con el fin de limitar el poder en manos de unos pocos, la división de poderes juega un papel esencial en la organización del Estado duartiano: “Para la más pronta expedición de los negocios públicos se distribuye el gobierno en Poder Municipal, Poder Legislativo, Poder Judicial y Poder Ejecutivo.”
El Padre de la Patria dominicana esbozaba un Estado de Derecho o Imperio de la Ley, donde todos los ciudadanos son medidos bajo la misma vara; incluso, los servidores públicos. Duarte entendía que el poder que adquiere el Estado es otorgado por los ciudadanos para tareas específicas y limitadas por la Ley Fundamental o Constitución. En consecuencia, nadie debe estar por encima de la ley: “La Nación dominicana...es libre e independiente, no es ni podrá ser integrante de ninguna Nación, ni patrimonio de familia ni persona alguna propia...”
Actualmente, la República Dominicana va a adoptar una nueva Constitución que está llena de parches impuestos por intereses particulares y no refleja un marco de principios generales para el bien común, como planteara Juan Pablo Duarte en su “Proyecto de Ley Fundamental”. Estamos viviendo en un momento crítico de nuestra historia republicana y los ideales de Juan Pablo Duarte han estado en el baúl del olvido desde la fundación de la Patria. La Constitución dominicana se ha modificado en 37 ocasiones desde la primera Constitución del 6 de Noviembre de 1844.
Muchos utilizan el nombre de Duarte para diferentes fines, pero pocos reflexionan sobre el significado real de sus ideales. Los ideales de Duarte son vigentes en cualquier época y tienen aplicación universal. Son estos ideales la razón de ser de este nuevo espacio disponible para el mundo: Rincón Duartiano. Bajo la óptica duartiana es que se realizarán análisis y se presentarán propuestas en diferentes aspectos a nivel local e internacional. Esperamos que este espacio sirva de foro abierto para discusiones e intercambio de ideas sobre economía, política, historia y filosofía. En este día, nos quitamos el sombrero y hacemos reverencia por Juan Pablo Duarte. ¡Dios, Patria y Libertad!

Te Felicito Ernesto por esta iniciativa tan importante y necesaria en estos momento en que la Patria se ve atacada por tantos valores antimorales , donde ya no se da en nuestras escuelas MORAL Y CIVICA , formacion indispensable para crear futuros lideres y gente que respete a los demas y a la patria , los mismos valores de los Padres de la Paria . Nosotros desde el Centro Juan XXXIII , estamos comprometidos por servir a la Patria Como se merece, Animo y cuenta con nosotros , Noel giraldi.
ResponderEliminarTe Felicito Ernesto por esta iniciativa tan importante y necesaria en estos momento en que la Patria se ve atacada por tantos valores antimorales , donde ya no se da en nuestras escuelas MORAL Y CIVICA , formacion indispensable para crear futuros lideres y gente que respete a los demas y a la patria , los mismos valores de los Padres de la Paria . Nosotros desde el Centro Juan XXXIII , estamos comprometidos por servir a la Patria Como se merece, Animo y cuenta con nosotros , Noel giraldi.
ResponderEliminarEres verdaderamente un monstruo... cuenta conmigo...
ResponderEliminarEnhorabuena! Cualquier iniciativa que tenga como objetivo final enriquecer el debate y discutir temas relevantes de forma objetiva, merece todo el encomio de nosotros, los ciudadanos dominicanos.
ResponderEliminarA proposito de este primer articulo, quisiera formularte una pregunta que espero sea contestada con la misma objetividad que fue escrito este ensayo:
Conforme tus criterios, cuales articulos de la nueva constiucion hacen que la misma "este llena de parches impuestos por intereses particulares y no refleja un marco de principios generales para el bien común"??
Gracias por tu tiempo!
Estimado Ernesto, sobre este blog y articulo inicial que propones para su debate, propicio no solo por el tiempo en que se publica (en conmemoración al día de Duarte), sino que también por las circunstancias actuales sobre el tema de los cambios a nuestra constitución, solo expresarte la enorme frustración de algunos dominicanos que como yo no tenemos vocación política y que solamente una vez cada 4 años nos expresamos de forma muy pasiva gracias a nuestro derecho al voto. Soy una persona muy positiva que siempre le está buscando el lado bueno a las cosas, tratando siempre de desalojar todo lo malo, soy de los que piensa, con toda seguridad, de que en el mundo hay más bien que mal. En esta ocasión solo te puedo expresar por esta vía que estamos haciendo poco a poco todo un Herman Munster de nuestra Carta Magna. Entiendo que es muy difícil poner a todo el mundo de acuerdo y más aun cuando se tocan temas neurálgicos como lo son: Definición de La Dominicanidad, Los Espacios Públicos/Privados, Los Poderes del Estado, La Religión, etc., etc. La verdad es que ya se han hecho tantos cambios y entrado en tantas contradicciones, lo único positivo que veo de todo esto es que ni esta, ni las anteriores, ni las futuras modificaciones a nuestra constitución van a resolver los problemas de nuestra nación, nuestro comportamiento como individuos y el contagio colectivo de los buenos valores son los que al final harán que haya más bien que mal y nos ayudaran a ser un mejor país.
ResponderEliminarNecesitamos muchos jóvenes como tú, con vocación política y de servicio, son la única esperanza de nuestro país para enrolarse ante un mar que, lleno de desventuras pero por lo menos con la capacidad de enfrentarse a él, tal cual como lo hubiese deseado Juan Pablo Duarte.
Cesar Defillo.
Felicidades Ernesto! por tan buena iniciativa. Nunca es suficiente el esfuerzo por mantener los ideales de Juan Pablo Duarte sobre todo en estos tiempos donde la lucha es por reencontrarnos con los mismos. Hay tanto peso específico en tan solo la ultima frase "ciudadanos responsables" que seria caprichoso pensar mantener un equilibrio entre los demas ideales, si esta ultima adolece a todos los niveles de nuestra sociedad.
ResponderEliminarQuerido hijo. Quiero hacer público por este medio, lo orgulloso que estoy de ti. Sé que el espacio que has creado en la fecha del natalicio del Prócer Fundador de nuestra nacionalidad tiene propósitos encomiables. Presenta tus ideas como siempre lo has hecho, de frente y con la verdad objetiva. También sé que eres firme en tus convicciones y que si no puedes convencer con tus argumentos, eres capaz de aceptar los razonamientos serios de los demás. Te felicito por tan hermoso artículo!!
ResponderEliminarBesos
Papi
Lo importante de ésto, lo de escribir acerca del Ideal de Duarte, no es simplemente educar, promover ni acaso renovar la consciencia dominicana. Lo escencial es que la juventud se interese en la historia, que indague por si mismma, que entienda la importancia de tener una identidad, y sobre todo, desviar "Si es que aun es posible" la conciencia de aquellos que pudimos tener una buena educación, hacia los valores y la integridad. La inteligencia suele producir tecnología que nos parecen hasta milagrosas, pero unida a la virtud y el patriotismo suele engendrar hombres de perfiles impresionantes, capaces de develar sus pensamientos, capacidades y conocimientos en un plano superior, que abarca el conjunto completo >(incluyendo los porqués) del desarrollo de cualquier sociedad.
ResponderEliminarFelicidades por querer logar tratar un tema tan común desde un enfoque tan profundo y diferente.
David Mejía
Muchas Felicidades profesor Selman por tan buen esfuerzo. Siempre se ha caracterizado por la importancia que le da al hecho de propagar el conocimiento a los demás.
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